
PROMOCIÓN DE LA EDUCACIÓN SOCIAL
Por Guillermo H. Zúñiga Martínez
Por Guillermo H. Zúñiga Martínez
Uno de los más grandes lances con los que se encuentra la difusión de la educación media superior y superior para llegar a las comunidades más alejadas de la entidad, consiste en tener la determinación para visitarlas y dialogar con los responsables de su conducción.
Si se tratara de una congregación, lo que se debe hacer es razonar con el agente municipal, el presidente del comisariado ejidal y sus integrantes, así como con los dirigentes del Consejo Escolar de Participación Social y explicarles, con la amplitud del caso, de qué manera pueden acceder a los servicios educativos que se están esparciendo, para elevar la preparación de los hombres y mujeres que así lo deseen.
Persuadir a los habitantes de que cursen el bachillerato o alguna licenciatura de su preferencia, obliga al promotor de la modalidad didáctica a explicar que se trata de coadyuvar con ellos a cambio de una aportación mínima, que debe utilizarse, a través de un patronato, para la retribución simbólica del director de la escuela y los asesores solidarios.
Una vez que se anima a los ciudadanos de que a pesar de sus necesidades económicas estén dispuestos a cooperar voluntariamente, el siguiente paso sería buscar a un profesional que aceptara conducir los trabajos de estudio de los alumnos inscritos y después invitar a quienes tienen la capacidad, el deseo y la decisión para dedicarse a la enseñanza-aprendizaje dentro de la comunidad estudiantil.
Es probable que en dichos pueblos no convivan socialmente personas con preparación adecuada para la enseñanza de materias de difícil comprensión como son la matemática, química, física, y otras que exigen un conocimiento amplio y profundo para poder redescubrir la verdad ante los ojos de los discípulos, lo que obligaría a explorar desde todas y cada una de las condiciones de esa comunidad y de la actitud, principalmente de los interesados en prepararse, para someterse a lo que hemos popularizado con el nombre de autodidactismo creativo cuyo fundamento es la autorresponsabilidad.
Cuando se concibe y comprende esta nueva tendencia surge la confianza, no tan sólo entre los integrantes del grupo, sino también en la esfera que se ha establecido con el propósito de avanzar en la adquisición de nacientes hábitos, actitudes y ansias de saber, realizando un esfuerzo extraordinario que se puede comprender en tanto un hombre o una mujer dedican de dos a tres horas diarias para tratar de asimilar, por sí mismos, el contenido de lo que están estudiando y anotar lo que les parezca de difícil entendimiento para consultarlo con sus asesores solidarios; de no encontrar alguna solución entonces es la institución la que debe enviar los asesores que sean indispensables para esclarecer las dudas que hayan surgido.
Como es sencillo colegir, la dificultad básica radica en visitar las comunidades, difundir la modalidad, demostrar cómo se puede estudiar y apropiarse del conocimiento con el esfuerzo individual y colectivo, y sembrar principalmente confianza en la capacidad -muchas veces no valorada- de las mujeres y hombres dedicados a actividades primarias y tareas del hogar. Cuando esto se logra causa emoción y júbilo observar los matices de la transformación de quienes aceptan ser estudiantes en el sentido más amplio de la expresión, porque está demostrado que es más importante el aprendizaje obtenido individualmente que aquél que se adquiere de la manera pupitresca en que he definido la actitud pasiva de un alumno ante a un catedrático que transmite conocimientos como una obligación de carácter institucional.
Leer, comprender, investigar, reflexionar, confrontar, discernir y compartir el conocimiento son acciones que deben realizar los alumnos de una universidad en ciernes que está llamada a transformar costumbres y concepciones tradicionales y viejas de lo que es la educación gubernamental.
En consecuencia, lo más interesante de lo que presenta la Nueva Pedagogía Social veracruzana es encontrar la determinación para impulsar esas actividades y delinear lo que son los rasgos básicos de la enseñanza y la evaluación del aprendizaje, tener sesiones semiescolarizadas, corroborar la asimilación de los contenidos programáticos y realizar evaluaciones periódicas que permitan a los alumnos avanzar de una manera sistemática y oportuna en la escala del conocimiento humano.
Comunidades que han realizado estas acciones son muchas, por lo que en Veracruz ya existen paradigmas que deben ser considerados para la transformación de los seres humanos con base en sus inquietudes personales por prepararse cada día mejor.
zmgh12@gmail.com


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