
SE HAN TARDADO
Por Guillermo H. Zúñiga Martínez
Por Guillermo H. Zúñiga Martínez
En el inmenso mundo de la educación existen temas cuya importancia nadie sería capaz de discutir, por su trascendencia y por la bárbara exigencia del mundo contemporáneo y las necesidades que se palpan día con día.
Las autoridades educativas se han tardado en modificar los planes y programas de estudio de la educación básica y Normal; desde hace tiempo debieron haber incluido -como obligatoria- la materia de computación básica, con énfasis en la conformación de cerebros electrónicos.
No se debe soslayar ni ignorar este extraordinario tópico que impacta al mundo moderno. Todo se mueve a través de los ordenadores y, cuando se caen los sistemas, se vive y se experimenta el caos; usted y yo sabemos que la navegación marítima, aérea y terrestre, así como los mecanismos bancarios, archivos, memorias, trámites, negocios, lo que usted quiera y mande, pululan dinámicamente por el uso de las modernas tecnologías.
En razón a lo anterior, si los titulares de la Secretaría de Educación Pública, por tener preocupaciones de otra índole, no quieren o no saben qué es lo que se debe enseñar a las nuevas generaciones de mexicanos, tendrían que ser las entidades federativas a través de las autoridades educativas locales las que emprendan las reformas porque ya no se puede soportar, dentro del campo del conocimiento, que se esté dependiendo de decisiones centrales.
Apenas -y tengo que ratificarlo- desde el año de 1996 se iniciaron las tareas tendientes a entregar computadoras en las escuelas primarias, principalmente en aquellos planteles ubicados en zonas marginadas pero cerciorándose bien de que contaran con luz eléctrica y desde ese paso atrevido pero certero, lo único que han hecho las dependencias educacionales es aumentar su compra para repartirlas a las instituciones.
Lo que ahora salta a la vista es la necesidad sentida de que la enseñanza de la computación, el manejo de las tarjetas y dispositivos que componen la unidad central de proceso de un ordenador se inicien desde los niveles primario y secundario.
Desde que Steve Jobs y Bill Gates demostraron al mundo que una computadora se puede armar en un garaje siempre y cuando se tenga el talento, la imaginación y la habilidad para hacerlo, se debieron haber cambiado planes y programas de estudio porque -los niños principalmente- gozarían de manera extraordinaria si se les proporcionaran las partes para ensamblar una, ya que no existe forma de equivocarse dado que las piezas se ajustan perfectamente con base en los diseños.
Estimo que si algunos técnicos y funcionarios de la educación aceptaran una reforma de este tipo, se avanzaría en forma brillante para descubrir los talentos innegables que existen, para después avanzar hacia la enseñanza de los componentes, estructuras y contenido sustancial de los materiales con que están hechos.
Así como este tema, existen otros que deben analizarse para dinamizar el contenido de la didáctica en las escuelas de educación básica y Normal porque, si algo ha olvidado el sistema educativo nacional, es adiestrar las manos, fortalecer la fantasía y el entendimiento de los niños, por lo que se hacen las clases aburridas, apreciación certera porque la parte más radiante del día entre los infantes, es el recreo.
Los planteles, dentro de la jornada laboral, deben utilizarse para la convivencia de la comunidad educativa pero de tal manera que exista alegría, contento, calor y una apreciación de avances cotidianos, por lo que se impone que cada uno de ellos sea útil, productivo, lo que serviría para el perfeccionamiento de la tarea docente vinculada con la dicha de aprendientes.
Es muy importante que desde los primeros años se despierten las inquietudes técnicas y científicas entre los alumnos para equilibrarlas con las humanísticas, lo cual arrojaría una experiencia vital para la educación en México.
La propuesta de incluir esta materia como obligatoria, tiene un propósito muy claro: conducir a la niñez y dejarla caminar también por los intereses que ella misma reclama porque todos los niños son felices queriendo saber cómo funcionan los juegos, los celulares y qué es el mundo vertiginoso de las computadoras que nos acercan cada día más al conocimiento del universo.
Se debe actuar sin temor y pensando en el beneficio de los educandos y no en las molestias que se pueden causar a las autoridades educativas federales.
zmgh12@gmail.com


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