LA FIESTA DE LA PALABRA
Guillermo H. Zúñiga Martínez
Guillermo H. Zúñiga Martínez
Existen reuniones de personas que son realmente inolvidables. Las conversaciones entre seres talentosos, cuando se dan en un marco de camaradería resultan francamente estupendas. En mi oportunidad, dije públicamente que era una fiesta cultural, porque ¡qué experiencia tan grata fue escuchar a quienes han sido brillantes tribunos que honran el verbo y la verdad! Para que sea claro en esta exposición, me refiero al desayuno ofrecido el 23 de febrero por el licenciado Francisco Ealy Ortiz Garza en la ciudad de México.
Estoy pensando en las participaciones de Porfirio Muñoz Ledo, quien empezó a concursar a los 17 años y que, de manera esplendente, expuso con lenguaje directo lo ventajoso que resulta la preparación para comunicarse con los demás y la trascendencia de los certámenes que desde 1926 ha organizado el periódico El Universal, al estimar que es muy importante continuar invitando a la juventud para que dé a conocer sus ideas y concepciones sobre los fenómenos sociales, políticos y económicos del México contemporáneo. Acto seguido, pudimos apreciar el verbo limpio y la palabra grata del Lic. Enrique Soto Izquierdo, campeón nacional e internacional de oratoria en 1957, quien realizó una síntesis sobre la responsabilidad de manifestarse en público a través de la expresión oral, porque han sido las ideas las que originan una manera de ser y la conducción de los pueblos. Al saborear su intervención recordé que siendo él muy joven tradujo al inglés la Constitución General de la República. También tomó parte el veracruzano Fernando Córdoba Lobo, dueño de vastos conocimientos e indudable elegancia en la expresión; me agradó que haya recordado al maestro José Muñoz Cota y las conversaciones que sostuvo con uno de los tribunos más connotados del siglo XX, como lo fue el maestro Alejandro Gómez Arias.
En esa ronda atendimos al vibrante tono de Arturo Santillana Santillana, a quien tuve el privilegio de aplaudir en el año 1959, cuando se celebró el certamen nacional de oratoria en el viejo Teatro Lerdo, ya desaparecido, en la ciudad de Xalapa. Arturo, neurocirujano de profesión, demostraba su alegría al enterarse de que volverán esas lizas que darán marco a miles de jóvenes para exponer su forma de pensar. Asimismo, manifestó su satisfacción Óscar Moguel, quien es invidente pero con una inteligencia extraordinaria, a grado tal que logró ser campeón nacional en 1968, cuando contaba 17 años de edad.
Después tocó el turno a un elocuente orador, ahora prestigiado jurisconsulto, como lo es Ernesto Santillana Santillana, quien triunfó en su tierra natal, Puebla, en 1967. Para sorpresa de todos, también explicó sus conceptos el distinguido intelectual oaxaqueño Genaro Vázquez Colmenares, quien derrotó en un encuentro nacional a Porfirio Muñoz Ledo, en 1952.
Captó también nuestro interés el ex Gobernador nayarita, Celso Humberto Delgado, quien se coronó de manera indubitable en el teatro Degollado, en Guadalajara, el año 1964. Celso propuso una idea aceptable: hacer participar en una justa de esta naturaleza a los mexicanos que radican en Estados Unidos porque interesaría a la nación enterarse de las experiencias de quienes tuvieron, como millones, la necesidad de salir del país para abrirse paso en otro pueblo; el propósito es que los inmigrantes estén representados en el próximo Concurso Nacional de Oratoria que se anunció el pasado cuatro de marzo, ante la presencia del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, la titular de CONACULTA y representantes de la Secretaría de Educación Pública, UNAM, ANUIES y del Instituto Politécnico Nacional.
Cuando me correspondió hacer uso de la voz, lo que transmití fue el enorme gusto de escuchar a connacionales sobresalientes en el campo del estudio, la investigación y la cultura, que han cultivado, y lo siguen haciendo con denuedo, el arte del buen decir, y al reconocer la calidad de sus intervenciones, me sentí satisfecho de que en México existan personalidades que pueden transmitir, comunicar con sapiencia sus posiciones respecto de la situación en que vive la sociedad de nuestros días.
Una de las innovaciones que tendrá la nueva justa anunciada, consiste en que se va a premiar la elocuencia pero también la capacidad de las nuevas generaciones en el debate público.
zmgh@gmail.com


<< Home